miércoles, 26 de junio de 2013

Mirando por la ventana

No recuerdo bien el día, pero era una tarde bonita.
Me nació levantarme del sillón y asomarme por la ventana. No había nada especial. Ahí seguía el mismo parque que adorna desde siempre, el gran ventanal de mi departamento. Verlo es un agasajo, pero para mí ya es muy normal, cotidiano. De pronto, al voltear hacia abajo, vi pasar una ardilla. Aquí donde vivo, hay muchas, y la verdad me agradan. 
Esa ardilla estaba chistosa. A la vista se notaba que llevaba algo en sus patitas, y tan pronto pude identificarlo, me di cuenta que era una mandarina. Eran unos cuantos gajos en realidad, pero me resultó muy divertido ver como la pelaba y le quitaba las semillas para poderla comer.
No tardé mucho en gritar ¡pásenme la cámara!, pero nadie me hizo mucho caso. Yo corrí, o por lo menos eso intenté, y traté de recordar dónde la había visto la última  vez. La verdad es que tenía mucho tiempo que no usaba mi cámara, quizá porque no había encontrado el momento ideal para utilizarla.
Una vez que la tomé, esperé con ansiedad que la ardilla aún siguiera bajo mi ventana, y para mi fortuna, así fue. Alcancé a tomarle varias fotos, pero no todas me gustaron; aun así, quisiera compartirles ésta que me gusta mucho y que a mi parecer refleja lo bello y lo perfecto de la naturaleza.
Yo me voy, no sin antes dejarles un cordial saludo, y esperando que como yo, disfruten mucho mi foto.

1 comentario:

  1. Pequeños detalles de la vida ... inspiradores.
    Gracias por tan bella imagen

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